Montajes poéticos

Poetas argentinas en el extranjero: Alejandra Szir

De extrañas palabras (Buenos Aires, 1998, siesta)

Flores transplantadas

 

 

En diez minutos, la manzana sale del aluminio y el hombre negro hace ruido al comerla.

Una manzana es más elegante que mi pan con salchichón.

Ahora me acuerdo de nosotros, en ese tren, y solo siento pena, profunda pena, porque

somos personas y no algo más establecido, como las vacas.

*

Sombras de pájaros sobre la mesa blanca

creemos que podemos atrapar

algo violeta o amarillo

por momentos 

es agua partida

agua estrellada contra una mano que se arruga.

 

El sol trata de calentar 

pero lo único que consigue es marcar la diferencia

de las distintas temperaturas.

*

Un pueblo cuyo nombre

quiere decir

siesta.

De Suecia (Buenos Aires, 2006, Libros de Tierra Firme)

Una naranja me espera a la tarde

y yo decidiré cómo tratarla

una naranja descansando

junto al pan que se descongela

cree que es única

y lo es porque al pan no tengo

derecho

esa naranja no tiene marca

y me veo obligada a inventarle alguna

esa naranja solitaria

y quieta

la voy a comer sola

sin té, sin pencees,

pelarla con la mano

sin wiener punten, ni appelino’s

ni gevulde speculaas (no es la época),

ni gevulde koeken

¡pobre naranja

rodeada de nombres extraños!

Nosotros que construimos

 

Nosotros que construimos Suecia

usamos madera

quizás de bosques.

¿No hay fiordos en Suecia?

Y pescamos salmones

y los caminos

veíamos Bergman desde los cinco años.

Nosotros que construimos Suecia

somos como el médico de The Kingdom

con el orgullo de un dominio perdido

pero todavía con un país lo suficientemente grande

donde galopan los renos.

No como los daneses

que están cerca pero lejos

y que perdieron todos sus dominios.

Nosotros que construimos Suecia.

Qué bello nombre para un movimiento.

Solo lo podríamos pensar nosotros.

Nosotros que

construimos

también vivimos

destruimos

y nuestras casas tienen madera

por dentro y por fuera

y saunas.

Nosotros que construimos Suecia

con ayuda de esos bosques

los renos empujando

trineos con madera.

Nosotros vivimos en la tierra

y en Suecia.

De Cuaderno (Buenos Aires, 2009, Ediciones del Dock)

Duelo

 

No digo nada

no es silencio

es una bronca miniatura.

La noche de verano

ella bailaba en camisón

y supe.

Eso no se disfraza.

Cuaderno Perlita 96 hojas útiles

 

Nadie puede medir el dolor.

Lo sé y sin embargo uso el cuaderno

para eso.

Buscaba un libro

en una librería de viejo. 

Me parecía que si estaban dedicados

tenían un valor especial.

Sería extraño creer que retomaré

a partir de un nombre y una fecha

en una edición muy gastadita

en francés de algún clásico

escolar obligatorio.

Cae una foto de niñas alrededor

de una vaca

Poemas en prosa de Turguéniev

Y yo lo compro, con la foto adentro,

vuelta a esconder,

como si al librero le importara.

No significa nada para mí.

Aun así es mi espejismo.

Fracciones de historias

yo quiero que me toquen

me traen devuelta a la nuestra.

Este cuaderno es curioso porque

parece que lo hubiera inventado yo.

La primera vez que lo vi

pensé que era algo puesto para mí

que vos no lo habías escrito.

Muchas veces pensé que las cosas

me las había inventado.

 

Franz se desnuda ante fantasmas

Frederich no se muere y se hace fuerte

Emilie parting.

Las citas de siempre

pero son tu voz ahora.

Pomposo decirlo

igual lo digo: 

premonitoria.

Inundan no puedo

quiero

y me asusta.

Contradicciones entre hay que amar

para desear el bien de la humanidad

y el sofocamiento de cualquier emoción

por la pasión revolucionaria.

Pratolini y Bakunin.

El momento en que el hombre sabe

para siempre quién es.

El día en que nadie recuerda

El nombre y lo que dicen las letras, 

nada importa ya.

Y casi al final

la ciudad mojada,

calles desiertas,

ventanas separadas

solo y vivo sobre las relucientes vías

de High Street.

Justamente ese sabor tenemos

en común con Dylan Thomas.

 

Palabras que te traen

hacia mí

charlamos

no me importa lo que cites

yo sé que no es verdad

el revolucionario

también quiere a su familia.

Nizan, Lao-Tse

las emociones igual

nos rodeaban.

Aunque la tierra todo lo sepulte

no elegiste la inmortalidad.

Wilde, San Martín, Howard Fast

nos traen a un diálogo 

que no se nos permitió.

“Estaré en la ira de los hombres,

en la risa de los niños hambrientos

cuando reciben un mendrugo de pan.”

Yo sé que estás.

“Dondequiera que un polizonte

golpee a un pobre diablo,

allí estaré yo.”

“Se muere por la libertad

de todas formas lo que hay que

hacer es vivir y no morir.”

Nunca estuve más segura.

No hay países extranjeros.

De Hermanatria (La Plata, 2019, Pixel)

Chaikovski

 

La ladrona pasa desapercibida.

Nadie sabe lo que soy.

No puedo cambiar al mundo

entonces cambio los mundos pequeños.

La victoria es una sensación de eterna derrota.

 

Hay un libro donde mis padres aparecen

no como mis padres

no como pareja

sino como compañeros de trabajo.

Mi madre está embarazada

de un ser anónimo

no de mi padre

y el feto que fui no tiene identidad,

solo dos cromosomas X.

Me molesta más que mi padre

no sea mi padre

que ser un feto femenino.

Los libros parecen inocentes

pero pueden ser peligrosos.

Privacioneslegalesdelalibertad

en lugar de privaciones ilegales.

Soy caja de resonancia.

La autoridad confunde lo literario

con lo literal.

 

La mano sobre la encuadernación

gris rugosa y cálida.

En Romeo y Julieta hay un momento

en que recuerdas que se aman

y que morirán al final.

Negaba reconocerlo; lo reconozco ahora,

incluso recuerdo la tapa del disco.

No me lo creí, pero al final lo acepto.

El recuerdo me reconoció.

En holandés se dice

fiesta de reconocimiento.

Ni perla ni barro ni plata

 

Lago de plata no se puede

ya no

el problema es la plata

el lago es por lo del río quieto

es que en realidad es un estuario

sabíamos lo que había pasado

y por amor a nuestros padres idealizamos la mierda

es que los niños quieren que sus padres sean felices

quieren ser dios

son pecadores

no se puede

el lago, el río inmóvil

ríos son los de Córdoba

para inmovilizarlo más le tiramos cadáveres

qué práctico

le tiramos químicos

le tiramos muerte química

muerte en personas

nuestra madre nos dice: no estaban muertos

nuestra madre nos necesita y la abandonamos

madre patria

madre de mierda

de mierda el río y la plata

y cualquiera de sus derivados

argento es un director de cine de

películas de terror.

Por eso no se puede

somos pecadores

decimos Ferledenia

olvidar

el miedo es un intento

de inmovilizar la violencia

el río se revuelve en su barro

pero si le llamaste río

revolver también es mover.

Revólver

lago porque es quieto

lago porque es corto

todo es marrón: sangre

ojos piel caca de río

los leones son amarillos

aguas marrones

nunca serán leones.

No podemos decir

río, lago, mar

plata, argentina, brillante

luna tucumana

tamborcito

decimos

Verledenië

inventamos otro nombre

como hicimos con el agua

líquido, pecuniario.

Ahora no nos entiende nadie

Antes es Ferledenia

es cadáver exquisito

omnipotencia infantil

somos niños pecadores

nos hacemos cargo

digo que lo hicimos nosotros

dominamos la ira

cambiándole el nombre

bautizándola

de la plata

billetes marrones

con la cara de san martín.

Parelstad

para no decir

la ciudad de donde nos vinimos

buenos aires argentina río de la plata

nombres coloniales

nuestros padres nuestras madres

nos enseñaron a odiarnos los unos a

                 los otros

y nosotros somos tan buenos

ahora está todo quieto

hemos terminado el trabajo

lo dijimos para que lo sepan

el nuevo nombre

Verledenië, Parelstad, Grote Rivier

siempre hay sauces

nostalgia, mirar las olitas pensando

en sus padres y sobre todo en sus

madres.

Nuestras medidas son precarias

dios es infinito

no se trata de perdonar

sino de desculpar

revolvernos en tu barro.

Biografía de la autora 

Alejandra Szir (Buenos Aires) escribe poesía, ficción y ensayos, y traduce del neerlandés. Recientemente ha publicado Hermanatria (con María Ester Alonso Morales, 2020), y ha antologado y traducido poesía de Mustafa Stitou para la revista española Atonaal 5. Poeta y silencio (2021).