Alquimia

Georgina Ciotti: la profanación de la mirada

“El modo de ver del pintor se reconstituye a partir de las marcas que hace sobre el lienzo o el papel. Sin embargo, aunque toda imagen encarna un modo de ver, nuestra percepción o apreciación de una imagen depende también de nuestro propio modo de ver.Las imágenes se hicieron al principio para evocar la apariencia de algo ausente. Gradualmente se fue comprendiendo que una imagen podía sobrevivir al objeto representado; por tanto, podría mostrar el aspecto que había tenido algo o alguien, y por implicación como lo habían visto otras personas. Posteriormente se reconoció que la visión específica del hacedor de imágenes formaba parte también de lo registrado” (John Berger, Modos de ver, 2001)

 

La poética de Georgina Ciotti encuentra lo fabuloso de lo real, descubre los pliegues velados del mundo, los modos de ver que profanan las cristalizaciones de la representación y sus límites. La dimensión fantástica, onírica, surreal fisura el lienzo, la superficie, los bordes presentando imágenes provenientes de su universo mitológico.

¿Cuál es la forma en que la artista despliega su inconsciente óptico, su espacio imaginario?

Ciotti comprende las imágenes extraídas del mundo real, no en su función icónica, sino como conceptos importados de un territorio compartido y superpuesto o extrapolado hacia un sentido propio que se refracta hacia un imaginario interno utilizado como proyección en su obra. Expone lo mitológico de su metafórica personal, donde los seres creados en su junción de animales y humanos nos llevan a la fabula entendida como creación fantástica, una creación, modo de ver extrañificado por su artificio. En su recorte nos deja inmersos en una circularidad de significados que se vuelven símbolos polisémicos y a la vez únicos en cada espectador.

El modo de ver el mundo que propone Georgina Ciotti, nos es compartido como un proceso alquímico, donde la transformación de lo circundante subvierte la interpretación prosaica, dialéctica subversiva que hace estallar, profanando conceptos inimaginablemente consolidados ya que, no suscita una hermenéutica unívoca. Quien mira su obra queda atrapado en el juego imaginario-mitológico, vaciando sus propios sentidos fosilizados; y en un segundo movimiento, el observador transmuta imágenes automatizadas en imágenes epifánicas, inesperadas, que asaltan al ojo y a la consciencia provocando una revolución escópica, una visión disrruptiva. Se reconoce entonces, el uso espacial original de la autora, gesto que genera una tensión con los planos espaciales existentes: una columna, una pared, un ángulo, lejos de ser obstáculo, es considerado narrador en su creación simbólica.

Esta apertura en el proceso constructivo también lleva aparejada la experiencia en quien mira de recuperar la subjetividad que la Modernidad y su política de las imágenes le han expropiado. Su mirada poética-imaginaria transgrede una visión fetichizada del mundo; introduce en el campo de visión, lo que esta fuera de la visibilidad centrada, realiza una expansión metonímica de los cuerpos por fuera de la pose del retrato, cuerpos que devienen animales fabulosos, cuerpos que muestran el resquebrajamiento, la resistencia. De este modo devela los estados subjetivos de los retratados: la gestualidad, los rostros, las metamorfosis. La mirada de Georgina vuelve a poner en foco lo que quedo invisible dentro del marco, reintroduce lo excentrado y lo encuadra como forma de historizar, testimoniar lo que quedó oculto en la totalidad, perdido en la multitud de imágenes en el abarrotamiento. El recorte propuesto por Georgina responde a la clarividencia frente a la saturación de imágenes vacuas de la cultura. Su mirada metafórica puede atravesar la figura y presentar las huellas, los signos que habitan lo pictórico o bien la memoria imaginaria.

Jean-Luc Nancy dice que el retrato es la pintura de la mirada que no mira ningún objeto, que siempre se dirige hacia el pintor/ espectador o hacia un afuera indeterminado, no apunta a ningún objeto y se hunde en la ausencia del sujeto (Jean Luc Nancy, 2006)

Las modalidades retórico-pictóricas de Ciotti y su dimensión imaginaria en sus obras son el instante en el que el fluir del tiempo se suspende y fuera de ese cauce prosaico y cronológico, aparecen los cruces entre la dimensión subjetiva en fractura con lo infinito temporal. En palabras de Ciotti: “En el mito al igual que en el arte, la cultura expresa de una manera dramática paradigmas sociales, y de esta manera el hombre trasciende en el tiempo.”

Leonardo Massari y Eugenia Straccali

GEORGINA CIOTTI

Conjuro para la conexión terrestre

Acrílico, carbonilla y
pan de oro sobre tela
54 x 66 cm

GEORGINA CIOTTI

Conjuro para la conexión divina

Acrílico, carbonilla y
pan de oro sobre tela
65 x 75 cm

GEORGINA CIOTTI

Conjuro para la conciencia universal

Acrílico, carbonilla y
pan de oro sobre tela
68 x 68 cm

GEORGINA CIOTTI

Ritual para la fertilidad

Acrílico, carbonilla y
pan de oro sobre tela
78 x 78 cm

GEORGINA CIOTTI
Serie Trifulca

Murales e instalaciones

Tapices

Acerca de la autora

Georgina Ciotti es una artista argentina multidisciplinaria.

Desde  temprana edad  desarrolló su talento a través del estudio de diferentes disciplinas.  Estudió diseño de indumentaria en la U.B.A y efectos especiales en la Primera Escuela Argentina de Fx. Asistió al taller de  dibujo para escultura de Aurelio Macchi donde exploró el dibujo como medio principal de expresión . Participó de las clínicas de obra y pensamiento contemporáneo de Diana Aisemberg. 

Su experiencia  abarca ilustración ,  dibujo y pintura , escultura, escenografía , vestuario, muralismo y  efectos especiales para cine, publicidad y teatro, abordados desde el diseño y la realización. En teatro para compañías como Fura des Baus y Tricicle. En Cine para directores como Peter Greenaway, Pedro Almodóvar y Spike Lee. Participó como diseñadora conceptual  de fx para cine en Doom , Hellboy y El Laberinto del Fauno ( Guillermo del Toro ), integrando el equipo ganador del Oscar por efectos especiales  .

A partir del 2000 residió diez años en España, donde realizó gran parte de estos proyectos y consolidó  así  su identidad artística . Buscando formas expansivas  de exponer sus ideas  empezó a pintar en las calles, inspirada por el poder que tiene el arte de  transformar el espacio no ha dejado de hacerlo desde entonces.

Su obra es a la vez una liberación interna y espiritual avocada a la complejidad de la condición humana, en una búsqueda existencial interrogando nuestro lugar en el mundo.

Actualmente reside en Bs. As.  y sigue pintado especializada en murales. Desde el 2011 dirige su taller de dibujo , pintura y mural  compartiendo sus conocimientos .

Contacto